Dos lunas en plena apocalipsis.
Dos manos en un abismo.
Dos oasis en pleno desierto.
Dos dedos entre seis cuerdas, o cuatro.
Dos sabanas en el espacio.
Los ojos del chico son de agua y jabón. Sus extraños estallidos de burbujas decoran su mirada, hasta que pofrín logra quebrar la mía.
Escucho su voz. Es una voz muy común. Una voz fácil de olvidar.
Sus ojos son de agua. Agua y barro. Barro tal vez? Son marrones, brillantes, humedos.
Recuerdo su mirada como una pequeña filmación. Simple, precaria, dinámica, profunda.
Ojos enormes, marrones, luminosos.
Sus ojos son de agua...

No hay comentarios:
Publicar un comentario